Los emprendedores españoles se caracterizan por ser personas con mucha capacidad de liderazgo e influencia en su entorno social y profesional. Destacan por su capacidad de iniciativa y apertura al cambio: no tienen problemas en cambiar su entorno o lo que haga falta para conseguir sus objetivos, son flexibles para readaptarse ante las adversidades o los cambios.

Otro aspecto destacado es que habitualmente prefieren trabajar solos y son personas altamente competitivas. Por lo tanto, también tienden a una baja sociabilidad, entendida como la valoración de las opiniones de los demás. Sí que aceptan abiertamente las críticas positivas y negativas, pero no condicionan sus actuaciones a obtener una buena consideración de su entorno.



En el apartado de cualidades personales, suelen ser independientes y autosuficientes, con una marcada capacidad de razonamiento, poca atención a la norma y un relativamente bajo autocontrol.




TIC y Empleo (Fuente: Mercaconsult)