El 72% de las treintañeras reconoce darse caprichos de vez en cuando comprando artículos caros, lo que pone de manifiesto su valor comercial para las firmas de productos de alta gama. Se trata de mujeres que, en un 75% de los casos, se ven a sí mismas mejor que a los 25 años, y que están acostumbradas a visitar tiendas online y consumir información generalista y especializada vía Internet. Además, 3 de cada 4 acceden a diario a las redes sociales, sobre todo Facebook y Twitter, donde comparten sus gustos e inquietudes. 


Es ahí, en ese entorno 2.0, donde las empresas de moda y belleza principalmente, pero también de complementos deportivos, viajes, gastronomía y cultura, deben esforzarse por resultar atractivas y fidelizar clientas con las mismas ganas de disfrutar y sentirse realizadas que a los 20 años pero con mayor poder adquisitivo.
 
Este público femenino se divide en 3 perfiles en función de la imagen que tiene la treintañera de sí misma y su relación con el mundo del consumo y el ocio: 
 
– Fashionista (34%): considera que está en un momento de plenitud, concede una gran importancia a la imagen y cuidado personal y vive un momento de éxito laboral que concilia con múltiples actividades de ocio.
 
– Streetstyle (el grupo mayoritario, con un peso del 43%): tiene una visión positiva de sí misma pero en términos de consumo es más comedida que el perfil anterior, sobre todo en lo relativo a la moda. Sin embargo, todo lo relacionado con la belleza y el cuidado personal cobra un mayor protagonismo.
 
– Follower (23% restante): parte de una situación socioeconómica más precaria (el 33% está en paro), lo que limita su capacidad para el ocio y el consumo.
 
A continuación os dejo un interesante informe que avala estas teorías y que toda tienda online debería analizar:
 
 


TIC y Empleo (Fuente: informe ‘Conociendo a la treintañera’ de The Cocktail Analysis y Condé Nast)