En España, al igual que sucede en el conjunto europeo, los ciudadanos no aspiran a convertirse en empresarios, sino a trabajar para otros. Sin entrar en el contexto socio-económico que provoca esta situación, sólo el 35% de los españoles quiere ser profesional por cuenta propia, frente al 62% que sueña con ser contratado por una empresa.
 
La media nacional se acerca bastante a la de la UE de los 27: 37% de habitantes con espíritu emprendedor frente al 58% que prefiere ser asalariado. Los residentes de 19 de estos países prefieren trabajar como empleados. 
 
En el extremo opuesto, los Estados que destacan por una mayor predisposición de sus ciudadanos a iniciar carreras empresariales son Lituania (58%), Grecia (50%) y Bulgaria, Letonia y Portugal (los 3 con un 49%). Estas últimas tasas se alinean con la media de aspirantes a empresarios de Estados Unidos (51%), China (56%) o Brasil (63%).
 
 
 
 
TIC y Empleo (Fuente: IEE)