¿Es mejor estar en muchas redes sociales a la vez o ser más selectivos y eficaces en unas pocas en función del público objetivo de nuestra empresa? Es una de las grandes preguntas que debemos hacernos cuando empezamos a diseñar la estrategia comunicativa en Social Media, y el último informe de IAB Spain parece tener una respuesta razonable: igual no hace falta estar en todas, pero sí es importante tener en cuenta Facebook y YouTube (y posiblemente Twitter).

De acuerdo con las conclusiones de su reciente estudio, Facebook es la única red social conocida por el 100% de los encuestados, la mejor valorada (la preferida para el 38%, mismo porcentaje que elige WhatsApp) y la tercera con mayor frecuencia de uso (4h y 23minutos a la semana, sólo por detrás de las 5:14 que se usa WhatsApp y las 4:24 de Spotify).

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Frecuencia de acceso a las redes sociales. Fuente: IAB Spain.

A la vista de estos datos, así como de las plataformas más utilizadas en función del dispositivo de conexión que veis en la siguiente imagen, parece razonable tener presencia como marca en la plataforma “universal” más concurrida y mejor valorada por los usuarios, donde se conectan con frecuencia y con buena predisposición a disfrutar (y lo que surja…).

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Dispositivos de acceso a las redes sociales. Fuente: IAB Spain.

Como ya destacaba en otro post de este blog, Facebook es una red social excelente para establecer conversaciones directas con los usuarios, compartir contenido multimedia de alto impacto (tanto imágenes como gif y vídeos), potenciar el engagement y sentimiento de pertenencia a la comunidad mediante una cuidada estrategia de storytelling, captar seguidores (potenciales clientes) mediante promociones, sorteos, juegos, etc. Es, en definitiva, una gran opción para hacer branding.

El atractivo de los vídeos

Sin embargo, hay otra plataforma más compleja desde el punto de vista del marketing pero que goza de una gran popularidad y a la que tal vez deberíamos dedicar un esfuerzo mayor en nuestras estrategias comunicativas. Se trata de YouTube, la cuarta en conocimiento de los usuarios, la tercera preferida por parte de los usuarios, la cuarta en cuanto a tiempo de uso semanal (3h y 14 minutos), y como veis en la imagen anterior, siempre en el “top 3” de redes sociales más usadas en ordenadores, móviles y tablets.

Está claro que los españoles consumen vídeos en YouTube, pero alguien tiene que hacerlos. No se trata de una novedad, pero cada vez veo más claras las ventajas de tener presencia activa en esta red social (perteneciente además a la familia Google, lo que siempre ayuda desde el punto de vista SEO). ¿Que grabar un vídeo en condiciones y editarlo precisa un tiempo que tal vez nos obliga a quitarle a otras plataformas? Posiblemente, pero si el resultado es mejor quizás sea el momento de cambiar el planteamiento.

¿Sólo nos centramos en Facebook y YouTube?

A nivel personal mi red social preferida es, sin duda alguna, Twitter. Curiosamente también es la siguiente en preferencia por parte de los españoles, en tiempo de uso y en conexiones en todo tipo de dispositivos de acceso a Internet. No es menos cierto que es la plataforma que más tiempo me exige para garantizar una óptima gestión para mis clientes (muchas más publicaciones al día, muchas más interacciones con usuarios estratégicos…y también muchas más alegrías en muchos casos). ¿Es tiempo bien invertido, sería mejor destinarlo a contenido para YouTube, o…?.

Otras redes sociales que utilizo a diario con mis cuentas personales y con las de mis clientes son Google+ (principalmente por posicionamiento), LinkedIn (en las que la estrategia se orienta más al B2B), Pinterest (muy útil generando tráfico hacia una revista especializada en imágenes en alta calidad) y más recientemente Instagram (con la que reconozco que tenía mis reticencias y que me ha sorprendido por lo fácil que está resultando generar comunidad en torno a las marcas en las que lo he comenzado a usar).

Tendencias emergentes para analizar

Actualmente estoy explorando las posibilidades de Snapchat para las cuentas que gestiono, aunque por el momento no lo veo imprescindible pese a reconocer sus novedosas posibilidades y saber el tirón que tiene entre el público más joven.

Con WhatsApp no me atrevo porque considero que es una app que la mayoría de la gente usa para comunicarse con sus seres queridos (y como mucho algún compromiso profesional) pero que desde el punto de vista de la comunicación de marca puede resultar intrusivo (a mí al menos me molestaría que me achicharrasen con mensajes, incluso si fueran ofertas, en un ámbito que considero muy privado), aunque también reconozco que es de lo más efectivo para asegurarnos de que el contenido que queremos transmitir llega a los destinatarios que previamente hayan consentido este método de comunicación…

En fin, periodo de reflexión para mejorar el servicio que prestamos a las empresas que confían en nosotros.