A estas alturas estaréis “aburridos” de escuchar las múltiples ventajas que los medios sociales pueden reportar a los negocios. Conceptos como engagement, fidelización, feedback, reputación online, recuerdo de marca, etc, se nos han colado hasta la cocina y prácticamente todos los que nos movemos en el mundo digital los damos por buenos (siempre que se aplique una adecuada estrategia de marketing). 
 
Sin embargo, son muchas las pymes a las que les cuesta aún ver esa rentabilidad del universo 2.0, el denominado ROI (Return On Investment, porcentaje de beneficio sobre la inversión realizada). El cálculo del ROI puede realizarse de múltiples maneras, aunque el método más aceptado se basa en la fórmula:
 
ROI = [ (Beneficios – Costes / Costes) x 100 ] %
 
En el ámbito concreto del marketing y la publicidad online, el ROI mide el beneficio o pérdida porcentual de la relación entre el margen neto (net income) procedente de campañas web y sus costes o inversión asociados.
 
El net income se calcula restando a los beneficios generados en las campañas (ad profit) el ad cost, o inversión realizada en las mismas. La fórmula del ROI adaptada al terreno online es la siguiente:
 
ROI = [ (Ad profit – Ad cost / Ad Cost) x 100 ] %
 
Hay que tener en cuenta que la mayor parte de las redes sociales son gratuitas, tanto para particulares como para empresas (siempre que no se contraten campañas publicitarias como los de Facebook Ads, por ejemplo), aunque las que tienen un enfoque más profesional suelen incluir modelos premium con servicios específicos para los negocios (como las cuentas de empresa de LinkedIn, donde se pueden publicar ofertas de empleo previo pago, por ejemplo). 
 
Hagamos lo que hagamos, si no tenemos muy claro cómo medir posteriormente el impacto de nuestra estrategia 2.0 en nuestra cuenta de resultados, aquí os dejo estas 4 sencillas prácticas que pueden ayudar:

– Proporcionar cupones de descuento en los perfiles sociales para que los clientes que quieran disfrutar de sus ventajas se lo descarguen y lo presenten en el establecimiento. 

– Incorporar formularios de contacto para contabilizar el volumen de pedidos, reservas o preguntas que llegan por esta vía.

– Realizar encuestas a los clientes para saber cómo han llegado hasta el producto o servicio.

– Utilizar códigos QR, que generan tráfico web móvil y dan pistas a los negocios sobre los hábitos de los consumidores. 

 

 
TIC y Empleo (Fuente: Aerco, TIC y Empleo)